viernes, enero 27, 2006

Mei


Conocí a Kerouac poco después de terminar mis exámenes de Enero del 2005. Acababa de pasar una época de la que no me molestaré en hablar salvo por un sentimiento de que todo había muerto. Debo precisar que no conocí a Kerouac personalmente, sino como autor y literato, aunque esto vino más tarde. Fue buscando información sobre un disco de Echolyn que me enteré de que estaba basado en “En el camino” de Kerouac y en el Infierno de “La divina comedia” de Dante.

El grupo al que me refiero es, como casi todos los que suelo escuchar, de nula difusión comercial, debido a la complejidad y alta calidad de su música. Aunque bien es cierto que por lo menos estos chicos se mantienen dentro de una tonalidad más o menos definida, sin llegar a los extremos del Rock in Opposition. En sus discos siempre han optado por las canciones dinámicas y no muy largas, pero en su último trabajo decidieron grabar todo el material en una sola pista, una música preciosa con gran coherencia, como un hilo de varios colores recorriendo todos los temas, y en el fondo siempre el paisaje americano.

“Outside is blue and green
and everything once blurred is clear
I am part of the peripheral scene
That shines like cathedral glass”

Mei es la historia de un peregrinaje por la carretera, una experiencia casi mística como la del propio Kerouac. En ningún momento se especifica el lugar al que aluden en su disco, es una entelequia más bien, el camino por el camino, simplemente viajar y vivir vivir vivir, “la carretera es la vida”. Tras este primer contacto con el camino llegó el verano y pasó, llegó el otoño y me peleé con los comunistas, y por esa época comencé a andar el camino.

Esta sincronía nuestra con el camino la puso Víctor de manifiesto en el botellón que hicimos en su casa una semana antes de empezar las vacaciones de Navidad. “Dios no no existe”, siempre existirá un Dios ya que nunca podremos comprender todo lo que nos rodea, pues Dios es lo desconocido. Hace tiempo oí algo así como que no podemos comprender nuestro cerebro, que si fuera más sencillo seríamos demasiado estúpidos como para comprenderlo, y si tuviéramos uno más complejo para entender el actual seríamos incapaces de entender ese otro más avanzado. Así pues siempre habrá un Dios, pero no será un objeto de veneración, será más bien lo que nos impulse a avanzar en el camino, puede que en algún punto “nos entreguen la perla” y sea el propio Dios el que nos la entregue.

"We share more than the end
A tragic blend of cocktails with a kiss
My love grows anxious
Waiting for the cure - picking sores
We were careless
To be taken by such misery
That tastes of violence - the saints are silent
God won't perform here anymore"

Yo también reivindico este lugar, este grito en los oídos de la sociedad dormida, alguien habrá que nos escuche. Nosotros ya somos generación, por el hecho de nacer y de encontrarnos en lugares comunes, hemos elegido ser beat porque lo que nos daban envuelto en papeles brillantes no nos colmaba, en algún lugar del camino decidimos mirar dentro, excavamos con fuerza pero no hemos conseguido más que arañar la superficie de este mundo, abrimos la puerta de nuestra casa y ahora nos encontramos con que la carretera se extiende hasta más allá de donde alcanza nuestra visión. Pero caminamos, que es lo importante, “la carretera es la vida” y no tenemos más remedio que andarla.
"Out here there could be giants
I want to walk in their shade
Introduce me to a brand new kiss
Help me forget my love"
Hace medio año se nos ocurrió recibir a Ulises en nuestra ciudad y tras redescubrir la tierra decidí unilateralmente dejar lo del verano para lo del verano, pero ya que el tiempo se obstina en pasar inexorablemente convendría no olvidar el objeto nuestro viaje. Ahora más que nunca creo que estamos en el Camino.

1 comentario:

Susan Campos Fonseca dijo...

SU SITIO ES MUY INTERESANTE,FELICITACIONES.

SALUDOS DESDE MADRID!

SUSAN